MI REINO POR UN BE(R)SO DE TUS DEDOS.-
Eres verde, de verde y fumable mirada,
como el horizonte de tu espalda mojada en viña,
como es verde el viento rey de las Azores
sobre el que vuelas impulsada por tus labios
de bosque gato y serpentario.
Eres la noticia verde que me asalta cada día sin descanso.
Los senos vírgenes como hadas en celo archivado de mar,
que me esperan para ser montados a pelo de sabana.
Que frutos darán nuestras escondidas salvas,
nuestras camufladas verbenas de cuerpo, en que nadamos
incansables del invisible deseo,
en que engendramos poco a poco un fornicar marino;
aérea aduana de besos y coitos.
Cual y cuando será mi ola que desnude tu lencería:
telaraña de ojos verdes, como el viento que anda en tí.
Cuando llegara tu mirada palpadora que me encienda,
como tantos de aquellos días,
la mano hacia tu piel, hacia tus nalgas como labios
de crimen perfecto, regadas con el rocío
de tu vulva en lagrimas de espera.
Con ellas morderé tu seno armado de cañones nublados:
con gotas de una fiesta para libélulas encenderé tu sexo,
en un esfuerzo de isla, por cesar letargos que nos borran
los pasos del camino hasta ahora insuperablemente ciego.
El camino doliente como los ojos de Brinlandia
que miran ya ansiosos el ocaso: el que nos ha encarcelado
desde aquellos días en que nos sobamos a través de palabras
como ostras, y miradas de fruta y whisky.
Dónde estás, donde estás, donde están
esas hojas verdes que miraban, que me íran, me hieren.
Esos ojos verdes que eran cuerpo rugiéndome
suplica de una mano.
Mi mano que ahora desde esta distancia de nervio
te mide la curva sagrada del culo,
para hacer una casa en el interior de tanta ausencia
suya, tuya, de todos los ayes que hemos perdido
por andar jugando a cazarte sin disparos,
a cazarme tu sin celadas ni celajes,
sin andarnos, sin hablarme el viento de ti,
sin hablarte yo de mis vientos.
APHU, Para hamda NURIA F. R.
2013-05-03
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