domingo, 5 de mayo de 2013


CONTRA TODOS  MIS YOES Y ANTIYOES.-

Verraco cachogordo me hallo,
corsario contra  todo lo que me encuentra desnudo
ante  venganzas que protejo, como un caiman
a sus dientes, da pájaros para cepillo de sus muertes,
y a los peces mondadores de colmillos, alpiste.

Tanta gordura contra mi mismo, tanta esperanza
cebada con escombros de pasado,
todo eso, todo lo que soy de lo que fui y voy dejando,
como un lastre de mierda:
¡ que las haga crecer, que las abone las flores templadas ¡,
del asentamiento antiversario: versallesco afan, de dar
puñadas a los nombres que no hablaron de mí, ni para mí.

Como estafermo de ladrones que me deje robar,
de  sanguijuelas que antoje para sangrarme el victimario,
así anduve tantos años, siglos, edades de dinosaurio,
que en ciertas cosas no supo comprender
el idioma de victoria compartido.

Ahora como y bebo de otros vasos, me alejo de las plantas
que me hicieron odiar plantas gentiles,
botanica de toxicas palabras, para consolar el miedo
de mis dudas.
Para hacerme hijo de muchos otros padres y madres
a los que dar el botellazo contra el que me creía indemne.
Aunque se hicieran acreedores de mis dudas,
de mis tajos de cristal  ensangrentado.

Pero qué, que hay que esperar de las botellas
que uno elige mal, por encumbrarse al anonimato
embaucador de admiraciones gestuales.
Por dejar de ser el cacaseno invisible
de todos los Señores del Exito,
de todos los primos hueros de sudores y Manos de rey.

Allá me alejo andando, hacia un camino de humos
y de estiercoles  hambrientos de labor.
Allá me voy, a olvidar la memoria Testamentaria
Antigua, de los Dioses iracundos que nublan el sol.

Allá me voy, allá me voy, a donde la ira es mentira
y la verdad es una selva que toca desbrozar.
Allá me voy, buscando mi casa de nadie y de todos,
a burlarme de mi sombra y de mi luz de gas.
A montarme en los trenes que no van por railes,
que no apisonan hierros, que vuelan por el mar.

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