domingo, 26 de mayo de 2013

MI REINO POR UN BE(R)SO DE TUS DEDOS.- 


Eres verde, de verde  y fumable  mirada,
como  el horizonte de tu espalda mojada en viña,
como es verde  el viento rey de las Azores
sobre el que vuelas impulsada por tus  labios
de bosque  gato y  serpentario.

Eres la noticia  verde  que me asalta cada día sin descanso.
Los  senos vírgenes como hadas en celo  archivado de mar,
que me esperan  para ser montados  a pelo  de sabana.
Que frutos darán nuestras  escondidas  salvas,
nuestras camufladas  verbenas de cuerpo, en que nadamos
incansables del  invisible deseo, 
en  que engendramos poco a poco  un  fornicar marino;
 aérea  aduana  de besos y coitos.

Cual  y cuando será mi ola que desnude tu lencería:
telaraña  de ojos  verdes, como el viento que anda en tí.
Cuando llegara tu mirada  palpadora que me encienda,
como tantos  de aquellos  días,
la mano  hacia tu piel, hacia tus nalgas como labios
de crimen perfecto, regadas con el rocío 
de tu  vulva en lagrimas  de espera.

Con ellas morderé  tu seno  armado  de cañones  nublados:
con gotas de una fiesta para  libélulas  encenderé  tu sexo,
en un esfuerzo  de isla, por cesar  letargos  que nos  borran
los pasos  del camino  hasta ahora insuperablemente ciego.
El camino doliente como los ojos de Brinlandia
que miran ya  ansiosos el ocaso: el que nos ha encarcelado
desde aquellos días  en que nos sobamos a través de palabras
como ostras, y miradas de  fruta y  whisky. 
Dónde estás, donde estás, donde están
esas hojas verdes que miraban, que me íran, me hieren.
Esos ojos verdes que eran  cuerpo  rugiéndome
suplica  de una mano.
Mi  mano que ahora desde esta distancia  de nervio
te  mide la curva  sagrada del culo,
para hacer una casa en  el interior  de tanta ausencia
suya, tuya, de todos los ayes que  hemos perdido
por andar jugando  a cazarte  sin  disparos,
a cazarme tu sin celadas ni celajes,
sin andarnos, sin hablarme  el viento de ti,
sin hablarte yo de mis vientos.    


APHU, Para  hamda  NURIA F. R.        
2013-05-03

jueves, 16 de mayo de 2013

El Plebeyo: Ratón de elefante de Giovanni Collazos

El Plebeyo: Ratón de elefante: . Tuviste miedo, tus ojos envejecian con los nudillos, viste el horizonte en sueño y no sabías peinarte un diente de leche se escondía...

El Plebeyo: Piel de cocodrilo

El Plebeyo: Piel de cocodrilo: . Dánzame la lluvia que el amor es piel de cocodrilo un fusil apuntando a los devotos desnudos oscilan en las paredes en las flores que...

Y de los replanteos.Julio Medina Gimenes-La sombra de la palabra: Este domingo, y todos los domingos, a las 13:00, VERSAURIOS.Julio

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Neorrabioso: LO PEOR ES CUANDO TERMINAS LA PINTADA Y LA PARED N...

Neorrabioso: LO PEOR ES CUANDO TERMINAS LA PINTADA Y LA PARED N...: Después de que Iratxe me dejara prometí no escribir jamás el nombre de otra mujer en mis poemas y mucho menos pintarlo en las paredes, ...

EL PLANETA TIERRA ERES TU

Donovan / Atlantis

APLICACIONES DE UN CURSO DE MILAGROS - Enric Corbera - parte 1 de 6

El comienzo de la nueva Era

miércoles, 15 de mayo de 2013



EL DIA DE LA CREACION.-




Ese dios que tiene tantas caras, y  por eso tantos dudan de si existe o no. Que  tiene el semblante de greñas con flores de Walt Witman, que te mira desde la tapa de un libro sobado. El tufo de sudor  a  madalena  del  vello púbico más negro de toda esta  civilización, enrocada en rotativas e ideologías electrónicas.  Forrada de ojos  ciegos de mirar  solo eclipses,  como  lo harían los peces martillo, desde  sillones  enmoquetados. Que no necesitan  idear  estratagemas desde esa altura, para seguir su vuelo  parapente.  Heredado  en  torno a  las  carencias de todo lo que huele a  sal, polvo sin talco, y fiebre de correr  a por un nido  de gorrión cantor.  

Ese dios que te mira desde los ojos de la actriz mas rubia y angelicalmente delgada e inocente, para decirte que está dispuesta a engañarte, con toda clase de  demonios  de los divanes  subterráneos, quizá  solo mentalmente, que es  la peor manera  posible de engañarte, para esa clase de mujer. Pero que te dice que tu eres el rey de su desván, y que ese es vuestro cielo. 

Ese dios que puede estar algún día, en la ermita atestada de calor humano, guiada por un sacerdote con greñas barbudas, de las que algún día asome por descuido algún capullo de lagartija, con pulso de ratón miope.  Ese lugar que quizá acoja cánticos sureños, como de espíritus que se han sentido esclavos  tanta vida, como cabe  en una  galaxia de dudas, incluso las  de ciertos  patriarcas. Dará a luz el rayo donde aparezca  esa alma, virgen  de virtudes  dudosas, matriz del desván de tu reino, donde un grito de estrella,  dormirá  las tinieblas de los caminos,  pisoteados por  la  inercia. 




ALVARO   PÉREZ
GOOD BYE  WENDY.-


Wendy, cuanto te quise,
me quería casar contigo, cuando todavía recordaba
los himnos de la primera comunión.

Wendy, tanto te amé, que te confundí con una madre,
y madres , no hay mas que una:
en las cosas del amor
matar dos pájaros iguales con un tiro,
es un birlibirloque de mago despistado.

Wendy, cuanto te quise, cómo miraba tus tetas
por encima del escote,
como premio a cuidar yo de los niños
perdidos, como dos padres tu y yo,
jugando a padres de niños perdidos,
que estaban mucho mejor perdidos.

Como yo lo hubiera estado, tan divertido,
sin tener que aguantar, tu cara de alférez.

Pero yo, con un lío tremendo, era padre de ellos
y a la vez tu hombre y tu hijo.
Era padre de mis hermanos, un incesto mental
de neurotismo inaguantable.

Wendy, cuanto te quería cuando me cantabas nanas.
Esas nanas tan grandes,
que parecían un san Bernardo borracho.

Wendy, cuanto te eche de menos,
cuando te convertiste en hamburguesa, y te zampe de un mordisco.

Pero qué paz Wendy, qué paz, qué sosiego,
tener tu sabor entre mis dientes,
y darme cuenta,
de que solo había estado enamorado de una vaca:
tan pesada, y encima sin cuernos.


APHU
2013














ROPA   CAMINANTE.-


Hacías en los kebabs  buñuelos de celuloide,
y  me enseñabas a interpretar el  lenguaje
de las iluminadas musas  espectrales,
con tus  palabras de niño incomprendido.

Escribías  a rachas de vendavales  cornuallescos,
y  me dabas a leer historias  increíbles,
que  estaban contadas  con idioma de chaval.

Desde que dejaste  áulicas   escuelas, no leías
nada más que  los ojos de tus trenes.
Y  por tu foco  mágico de móvil  súperocho,
Captabas  la realidad con ojos de nube  fantasma.

Estuvimos aparcados entre coches  de star system,
y  tu les sacabas las fotos  más guapas,
mas  locas,
para  halagar su vanidad de cuatro ruedas  bien peinadas.

Un día nos negó,  una  monja  de guardia en parque,
el  derecho, nuestro  derecho,
a inmortalizar  vidas  locas que corrían como  chuchos
de jauría  animada.

Nos alejamos como  Vagabundo, el  perro de Disney,
y  el gato callejero en que yo me convertí,
pues nos acusaban de ladrones de almas y  sonrisas.

Tú me ibas convenciendo de que no  merecía la pena
discutir con gente  apegada a su rareza,
empeñada en ordenar , como  girar,  al mundo .

Y nos  perdimos en nuestro reino  de bobos  sencillos,
mirando todo a cuatro patas,
como gorriones que quieren comer  fresa helada,
como  héroes  sin  placa, sin hinchada.
Sin  esbeltos  compañeros de éxito
a  los que dar  un capón, por no saber sonreír a un niño,
y no saber que  un vencejo es un pájaro
que nunca se está quieto, porque sabe que no es nadie,
y  que solo basta con volar por uno mismo
para  decir adiós  a  las mentiras.




De     APHU       para     Javier   Landa
2013-05-09


jueves, 9 de mayo de 2013


EN  EL MAR  QUE  OLVIDA


Eres un mar  y un campo de rosas cantadas,

eres unos labios  que saltan con alas

de Pez  Volador.

Cantando en la guitarra  tu voz de sirena,

sones que  pierden  a los guerreros de bronce,

con palabras de ola,

con espuma  de  sexo  en que meces  la noche.


Cuándo te fuiste, de día  o de sueño,

cuando surgio el olvido en

nuestras caras de ojos entreverados.

Qué  fue  tu cuerpo  de flauta, entre  dos asombros,

qué  de tu voz animosa  diciendo  “adelante”,

a un naufrago  de  los caminos.


Sí, hubo tus pierna de gacela de mar, saltamontes

de  peña en  peña,  conversando  en  tus voces.


Sí, hubo un antes y un ahora, y en medio nada,

y  ahora nada, nada que  te nada.


Y si ahora intento nadar hacia ti, como uva grana,

es por  beberte mientras me bebes,

y olvidarme dentro de ti, olvidarme que soy  mío.


Solo  por acordarme, solo, nadando en ti, donde estoy,

sin importarme de donde vengo  ni adonde voy.




De    APHU     a       Olaia

2013-05-09

miércoles, 8 de mayo de 2013


 

 

BELLEZA (¿ROBADA?) , en la rodada.-

 

 

Salí de casa con cierta prisa, aquella media tarde de primavera, pues ya me había escaqueado varios días de mi obligación de hacer algo de ejercicio. Quería olvidarte  y  no quería. También a ratos pensaba en una amiga marroquí. Bajé por la escalera principal, y siguiendo una rutina habitual en mí desde niño, miré por una de las ventanas que daban al patio interior. Al ser un piso alto, se divisaba claramente el cielo, y al dirigir mis ojos hacia arriba, me salió una exclamación del alma:- “Vaya por dios, otro día sin una maldita nube, y sin visos de llover”.”Otro día sin oír tu voz”, pense despues. Aunque en realidad  yo no sabía si la oía o no , porque tu voz estaba siempre conmigo desde que la escuché la primera vez. Todo un desierto azul se extendía impoluto en lo alto, sin una mancha que lo violara, virgen y nuevo como un bebé que renaciera cada día y nos adormeciera con su luz plácida, cansina.

 

Empecé a andar despacio, y luego progresivamente más deprisa. Comencé por correr en los pasos de peatones, que cada vez duran menos en verde, y son un acicate para salir de nuevo corriendo, como un tiro. Tenía una energía desconocida en mí, aunque no tan exagerada como en la anterior ocasión, y menos todavía que el antepenúltimo día de ejercicio. Normalmente iba al Retiro a correr, pero ese día tenía que ver unos libros para mi hermano, para un proyecto de negocio con el que soñaba ilusionado.

 

Cada vez iba corriendo con más soltura, alternando con momentos de descanso en que andaba deprisa, o me paraba en algún escaparate que me llamaba la atención. Luego volvía a la faena con más ganas, con los músculos más calientes y engrasados. Corría como a golpes, alternaba la carrera continua con pequeños esprints, y a veces me figuraba ser una rana, un caballo desbocado, o un gran saltamontes con larguísimas patas. Llegué a la tienda, pregunté lo que me interesaba y reinicié el camino de vuelta, desde esa calle cercana al parque. Al volver a casa me asaltó el desasosiego y la tristeza de volver a la lucha. De pelear contra la desidia , contra lo que yo creía fatalidad de pensar en ti como algo que el tiempo iba robando, al irnos añadiendo años, minutos, segundos, horas, ausencias , silencios. Años que podían convertirse en distancia peligrosamente, aunque  si manteníamos, si lo lográbamos, una cierta  conexión, maduraría nuestra  historia como en la cercanía de las cosas conocidas con las que nos encariñamos. Tan cotidianas, como la luz que entra por la ventana de amanecida.

 

Me  puse el video de “Amor Eterno”, esa expresión que tan poco te gusto siempre, y te imagine como una belleza humana, robada por la casualidad maldita. Sentí un súbito impulso de llamarte. Era ya una hora invadida por la penumbra. Marqué tu numero, y después de los toques de rigor, sonó una voz que no era tuya. Quizá tu madre.

 

—No, es que  ha ido a pasear al sitio de casi siempre.

 

Me volví a vestir como un loco, corriendo esta vez, no por ninguna afición al ejercicio gratuito, sino por el presentimiento de la necesidad de encontrarnos.

No vivíamos excesivamente lejos, pero encontré un taxi y lo  cogí.

 

—A los Bulevares.

 

Se me hizo un mundo el corto camino. Al ir llegando, le dije que parase  por la zona que ya me era tan familiar. Baje y empecé a buscar, a buscar más y más, corriendo de nuevo a ratos como un  poseso, y a buscarte  con la mirada por todas partes. Después de buscarte tanto, con el afán y el ansia que caben sentirse en muchas vidas, me pareció vislumbrarte en la luz tibia de la iluminación nocturna. Paseabas embutida en tu abrigo gris, para evitar el relente de un inicio frio de la primavera, y te cubrías la cabeza con la boina granate de otras veces. Eras como una aparición, bajo la luz de las farolas amarillas.

Detuve mi  frenesi perseguidor. Te grite algo para hacerme notar. Luego grite tu nombre, pero no te volviste en seguida. Cuando lo hiciste, sonreías de manera enigmática. Nos acercamos, tú despacio. Yo, por el contrario, no podía obviar ni retener mi prisa, aunque disimule algo. Nos abrazamos, no con la premura y el deseo enérgico y a flor de piel de otras veces. Fue algo más pausado y maduro. Entonces me besaste, como en una caricia silenciosa y dormida.

 

—Quizá me vaya al Cairo, a estudiar un postgrado de poesía egipcia. Qué remedio, algo hay que hacer  - me dijiste, encogiéndote de hombros.

—Qué casualidad, yo a lo mejor me voy a Marruecos, a estudiar la avifauna accidental, itinerante y rara. Sobre todo el tejedor de la sabana y el pájaro obispo negro y fuego.

—Y la verás a ella.

—Que la vea o no, no quiere decir nada. Lo mismo, supongo, que el que tú puedas ver a cualquier amigo allá en Egipto. Ni siquiera sé si está allí.

 

En el siguiente momento , nos miramos a los ojos, sabiendo que era el final de ese encuentro. Porque  nuestras miradas se perdían ya  volando  sobre la arena. Yo, con el corazón en vilo, ente un oasis y otro, juntando todos los del gran desierto, desde Mauritania hasta Tombuctú, y luego al otro lado del este egipcio. Para llegar despues al paraíso de esa ciudad delta ingente, llena de almas dispuestas a salvar al mundo con su dios, pero que yo no sabía si podrían salvar lo nuestro, solo con una luz. Con unos cánticos de puesta de sol, que fueran un himno a lo perdido. A lo que se puede volver a comenzar, desde el lugar de ninguna parte. Desde donde nacen distintos, los deseos del pasado.

 

 

 

APHU                                                                                  

2013-05-09                              de  Álvaro  P .  H.   para    Adriana

martes, 7 de mayo de 2013


MUERAN  LAS  BRUJAS DE MENTIRA.-


Eras una de esas mujeres que  ponían como excusa

el ser demasiado finas , delicadas, demasiado  pañoladas.

Con  pañuelos  como  los  de las  brujillas, …brujillas…

dicen  ahora las chicas que quieren  Ir de malas:

soy,....... un  poco  brujilla.


Eras  una de esas mujeres  adelantada  a  su  tiempo

en lo de desterrar  neveras  a las  tierras yermas  y huesudas

de la anorexia  esteticista.


Luego,  cada vez te fuiste convirtiendo más,  en una madre-padre,

que es lo que siempre han sido las madres del norte,

como tu madre y  su madre,

 y su madre y la madre de  su madre,

y  alguna de las madres con bigote que habéis parido entre todas.

Tradición de  rapsodias bohemias,  para  ablandar a los niños varones.


Metéis en vuestro caldero, sapos y culebras,  para ahuyentar

a  las pobres niñas casaderas,  que no suponéis  tan obedientes,

como esa postal  que tanto venerais,


de la santisima  Virgen de la Castración  Mental.


Y  todo sigue  igual , como la canción de algún cantante


que todas  querríais,  hubierais  querido  como hijo.

Y  todo sigue, y va para peor, para los que os sufren  la frágil angustia

de  veros solas, sin  pollitos que os  rodeen  en  vuestra  edad final.


Y  todo sigue igual, y va para peor, porque habéis montado un monstruo,

como un mecano  de venganza y egoísmo, que no querrá saber nada

de vuestras lágrimas  de  cocodrilo dundi, que vienen como el ultimo lobo

-que viene,  que viene el  lobo-,

 a  certificar que  todo parecía  mentira, hasta que  después de  bajar

el  telón,


de quemarlo, todo es  igual que antes, pero  sin banquillo,

sin  suplentes   aleluyas  que  eleven  tan  alicaídas emociones,

tan  frágil ánimo, al lugar que la vida reclamo para sí desde siempre.



APHU    2013

 

domingo, 5 de mayo de 2013


CONTRA TODOS  MIS YOES Y ANTIYOES.-

Verraco cachogordo me hallo,
corsario contra  todo lo que me encuentra desnudo
ante  venganzas que protejo, como un caiman
a sus dientes, da pájaros para cepillo de sus muertes,
y a los peces mondadores de colmillos, alpiste.

Tanta gordura contra mi mismo, tanta esperanza
cebada con escombros de pasado,
todo eso, todo lo que soy de lo que fui y voy dejando,
como un lastre de mierda:
¡ que las haga crecer, que las abone las flores templadas ¡,
del asentamiento antiversario: versallesco afan, de dar
puñadas a los nombres que no hablaron de mí, ni para mí.

Como estafermo de ladrones que me deje robar,
de  sanguijuelas que antoje para sangrarme el victimario,
así anduve tantos años, siglos, edades de dinosaurio,
que en ciertas cosas no supo comprender
el idioma de victoria compartido.

Ahora como y bebo de otros vasos, me alejo de las plantas
que me hicieron odiar plantas gentiles,
botanica de toxicas palabras, para consolar el miedo
de mis dudas.
Para hacerme hijo de muchos otros padres y madres
a los que dar el botellazo contra el que me creía indemne.
Aunque se hicieran acreedores de mis dudas,
de mis tajos de cristal  ensangrentado.

Pero qué, que hay que esperar de las botellas
que uno elige mal, por encumbrarse al anonimato
embaucador de admiraciones gestuales.
Por dejar de ser el cacaseno invisible
de todos los Señores del Exito,
de todos los primos hueros de sudores y Manos de rey.

Allá me alejo andando, hacia un camino de humos
y de estiercoles  hambrientos de labor.
Allá me voy, a olvidar la memoria Testamentaria
Antigua, de los Dioses iracundos que nublan el sol.

Allá me voy, allá me voy, a donde la ira es mentira
y la verdad es una selva que toca desbrozar.
Allá me voy, buscando mi casa de nadie y de todos,
a burlarme de mi sombra y de mi luz de gas.
A montarme en los trenes que no van por railes,
que no apisonan hierros, que vuelan por el mar.

sábado, 4 de mayo de 2013


ME  RECUERDAS…….

 

 

Me  recuerdas a  un androide  que hace una farsa, 

hasta del hecho de ser  un  ligero androide  Frankenstein  poeta.

Me  recuerdas a  alguien  que juega  a ser  Rick  Deckart 

y solo eres  el  Batti  Terminator de gelatina.

Que  tampoco es ni una  mera y burda  réplica 

de su ansiada  perfección  de inocente estrella, 

más  allá  de Orión y de Eldorado.

Me  recuerdas a  una rapaz que se enreda  en sus propias  garras,

 porque  nunca  las  sintió antes en carne propia,

o fue consciente  de que eran un arma, y no un anillo de Tiphanys.

 

Me  recuerdas a  un grano de café en el culo del  mundo,

 a pesar de que pasas del mundo, porque eres demasiado buen café,

para el mundo verdadero  y costumbrista.

 

Me  recuerdas a  un versificador  de  poquedades  y  desgracias,

de la tristeza y el barrunto  propio,

de los que se cubren la cabeza con las manos,

pensando que les va a caer encima  el  meteorito  “Tedescubrí”.

 

Me  recuerdas a  un  ladrón  de guante  blanco, de libros y de sueños,

transparente, casi  invisible, con vocación de sombrerero

 embaucador  trilero  y trolero,   con  sombrero  matasiete,

que va robándote el alma  en cada achuchón  psicomágico y madraza.

 

Así,  como  un hombre  que piensa  que va por el mundo

repartiendo  esos abrazos  que encima,  de  puro  vedetismo,  son  tardones,

se hacen los de rogar, para luego fuesen  y no hubo nada.

Pero siempre están atentos  a  llegar últimos,

para  dar su  toque de estrella,  a cualquier  junta de sabios  de esas/os,

que van  a iluminar  al mundo, con las mayores vanidades originales.

 

Me  recuerdas  a un saltimbanqui  bufón, que se ha creído tanto su rol y su papel,

que está dispuesto  a romper sus ligaduras, y echar abajo todos los puentes

con un mundo tan mediocre, para su intelecto de ex esclavo  bachiller,

ex conspirador,  ex alternativo, extranjero de sí mismo.

 

Me  recuerdas a un hombre que se venga y que se va,

pero que no sabe  a dónde va ni de dónde viene,

ni   lo sabes,  ni yo lo supe  nunca,


porque nadie en realidad lo sabe,


nadie, donde está  tu  casa de proscrito  de ti mismo.

 

Me recuerdas a un hombre que desdeña, pero con qué fin,

las pompas y galas del mundo,

solo por crearse una leyenda de psicodelia  gestual.

Y  para  que  rompamos  con todo, nos predicas, ”romped con todo,

pues  yo  soy el todo”.

Y  sin embargo  tú pareces más bien jefe  de  secta de lo incomible,

inencontrable,

inescrutable, incontable, infumable, intragable.

 

Gracias  al dios que sea,

 yo ya no te escruto  hace mucho tiempo,

no te indago, no te pienso,

no te respiro  ni una milésima  de segundo de mi vida,

para no perderme en la muerte del alma,

por una tenida espirituosa y vampirista  de tu IChing.

 

Soy  igual que un hombre  que  piensa de nuevo en el hueco de un silencio,

como antes de caer en redes de buhonero.

Vivo  más libre, incluso para equivocarme,

sin ver tus  saltos mortales de mente.

Tantos  saltos  para convencer al mundo, para  qué,  

de que eres,

de que eras y siempre has creído ser

lo mejor  y más vistoso  de lo más inexistente.

 

 

APHU   2013-05-04

jueves, 2 de mayo de 2013

Mi padre, en su linea habitual, lleva todo el día  sentado, mirando a las musarañas, o leyendo periodicos, y los libros de la historia de su familia. Él es, y se siente, algo corresponsable del destino de España. A mí, España cada vez me la suda más, y mas a la que algunos llaman interesadamente, llaman cinicamente España. Mas que nada porque a los que dicen representar  a la España de siempre, a su España inmortal, se la sudamos cada vez mas el conjunto de la población. Ellos no defienden España, sino la coartada que les permite seguir vampirizandonos.

Todo esto me aleja en lo que yo creo, o como creo de mi padre, porque esta España que defienden algunos, con la misma idea anquilosada suya, la veo cada vez más como de carton piedra. Una fantasmada. Fantasmagoría  política.

El siempre nos ha querido inculcar que  la historia de nuestra familia es muy valiosa, de lo más valioso que tenemos. Yo percibo que me encuentro en un pais, en el cual los que mas medran, son de la tribu de los  mezquinos y los aprovechados. Demasiados son ladrones de guante blanco, muy sucios por dentro.

En realidad muchas veces pienso que este hombre, mi padre,  que la casualidad de la genetica ha querido convertir en mi progenitor, ha sido siempre un ser que ha vivido en la historia, su historia. Una historia como da y paradisiaca que se ha inventado para consumo propio. Como un fosil mental del pasado. Ha esterilizado cualitativamente (las  buenas aptitudes que sin duda ha poseido siempre) por vivir solo y fundamentalmente  fuera de él, se su misma esencia como ser. O mas bien por hacer de un afuera que lleva programado,  por historia familiar, el centro de su vida.

Yo le voy comprando libros, o en realidad me los compro yo, sobre todo de esa parte de la historia familiar, que él tiene, como si fuera un ladrillo de plomo gigantesco, pesandole y aplastandole su caminar cansino. Luego se los paso a él, porque aparenta aburrirse mucho. Es como un acto simbólico (como los actos poeticos de Jodorowsky) con el que quiero indicar que esa historia de la familia, que para él es una obsesión, se la regalo. Se la cedo, con el racano cariño que el ha dejado y deja crecer entre nosotros.  Y se la cedo para siempre. Que viva lo mucho que le quede, y muera tranquilo con ella. Toda completa para él. Yo tomo mi camino. Yo no soy nadie, no tengo historia, no tengo pasado, mi futuro nadie lo ha escrito. No tengo familia, ni pasado, ni futuro, ni nombre evocador de ancestro alguno, ni apellidos de ningun linaje  esterilizador. Solo camino por una llanura yerma, preparada para ser abonada por mi espontaneidad, mi espiritualidad  sin injerencias de obligado cumplimiento.

Hace un rato me ha preguntado:
- ¿Estás bien, estás preocupado? Te veo muy gordo.

Estos son resquicios de estratagemas  neuroticas que caracterizaron su antigua vida oficinista, en la que él veia enemigos por todas partes. Y también de la lucha patologica entre él y sus hermanos, por todas parte urdiendo siempre planes contra él.

Conmigo siempre ha tenido un comportamiento lleno de esa doblez  adquirida, aunque parezca un hombre de esos criltalinos, de una pieza. De los que van diciendo que hay que tener ideas claras, pero que mucho mas que claras, suelen ser las que mas le o les convienen, a los de su ideologia mental desviada. Le van mucho los trucos psicologicos. Es muy propenso a las melopeas mentales, y aunque se jubilo ya hace muchos años, sigue con sus trucos dirigidos al encogimiento y apocamiento animico, de la gente que considera enemiga suya. O un peligro latente, o desde los que siente un rechazo dirigido hacia él. Y del que él nunca ha sido capaz de calibrar su responsabilidad.

Despues de su pregunta, que no dejaba de tener un importante  aire de capciosidad, he estado por decirle, preguntarle, si él se sentía bien. Algo como:
-¿Te han hecho ya las pruebas esas?.....luego quizá fingir yo una  cierta duda,..."Sí, las de esa enfermedad de la edad muy provecta, lo de  eso que se llama, ¿como le dicen? Ah, sí, el alzheimer. Te veo mal, con mala cara   -seguria diciendole-, y siempre aburrido y metido en casa". Que es lo que me echa en cara a mí. Siempre ha sido especialista en criticar en los demas cosas que sabe inciertas, y que en realidad es él el que no pone en práctica. O en disimular que es un maximo exponente del defecto en cuestion. Pero él cree desde siempre, que su responsabilidad estriba, solo en decirselas a la cara al otro. A nosotros, de los que se sintio "responsable" desde que nacimos. Nunca entendio como suya la frase biblica, "por sus obras los conocereis", a pesar de su aficion a la rutina de los rezos y las misas.

Pero no se lo he dicho. No le he contestado a su pregunta capciosa y torticera, con otra pregunta defensiva y ofensiva a la vez, que pudiera dañar su vanidad de hombre que se piensa superior. Me ha dado rabia en un principio  no decirselo, porque ese tipo de preguntas suyas ya son una constante, un vicio de maquiavelismo rustico. Y él sabe de sobra las respuestas. Son meras preguntas retóricas, meros juegos como del niño chinche que siempre ha sido, y al que le ha gustado siempre jugar a hombre duro, polemizador y competitivo. El hombre de supuestas ideas claras, "el que sabe".

Al final no me ha desagradado callarme, porque lo que siento por él en realidad, desde hace tiempo, es una gran pena. También tengo la sensación de que él está reviviendo dentro de sí el caracter de mi madre, siempre pusilanime. Pero lo que en ella era un cariño, mucho mas natural y espontaneo, a  pesar de todo lo mal enfocado que estuviera, en él lo observo como una preocupante patología, que se manifiesta en algo superficial y teatrero. Y es todo por querer prevalecer, por hacer morder el polvo al de al lado, ahora con artes de astucia y mezquindad. Antes, cuando tenía la fuerza de la juventud, le bastaba simplemente con el autoritarismo animal.