martes, 28 de mayo de 2013
domingo, 26 de mayo de 2013
MI REINO POR UN BE(R)SO DE TUS DEDOS.-
Eres verde, de verde y fumable mirada,
como el horizonte de tu espalda mojada en viña,
como es verde el viento rey de las Azores
sobre el que vuelas impulsada por tus labios
de bosque gato y serpentario.
Eres la noticia verde que me asalta cada día sin descanso.
Los senos vírgenes como hadas en celo archivado de mar,
que me esperan para ser montados a pelo de sabana.
Que frutos darán nuestras escondidas salvas,
nuestras camufladas verbenas de cuerpo, en que nadamos
incansables del invisible deseo,
en que engendramos poco a poco un fornicar marino;
aérea aduana de besos y coitos.
Cual y cuando será mi ola que desnude tu lencería:
telaraña de ojos verdes, como el viento que anda en tí.
Cuando llegara tu mirada palpadora que me encienda,
como tantos de aquellos días,
la mano hacia tu piel, hacia tus nalgas como labios
de crimen perfecto, regadas con el rocío
de tu vulva en lagrimas de espera.
Con ellas morderé tu seno armado de cañones nublados:
con gotas de una fiesta para libélulas encenderé tu sexo,
en un esfuerzo de isla, por cesar letargos que nos borran
los pasos del camino hasta ahora insuperablemente ciego.
El camino doliente como los ojos de Brinlandia
que miran ya ansiosos el ocaso: el que nos ha encarcelado
desde aquellos días en que nos sobamos a través de palabras
como ostras, y miradas de fruta y whisky.
Dónde estás, donde estás, donde están
esas hojas verdes que miraban, que me íran, me hieren.
Esos ojos verdes que eran cuerpo rugiéndome
suplica de una mano.
Mi mano que ahora desde esta distancia de nervio
te mide la curva sagrada del culo,
para hacer una casa en el interior de tanta ausencia
suya, tuya, de todos los ayes que hemos perdido
por andar jugando a cazarte sin disparos,
a cazarme tu sin celadas ni celajes,
sin andarnos, sin hablarme el viento de ti,
sin hablarte yo de mis vientos.
APHU, Para hamda NURIA F. R.
2013-05-03
viernes, 24 de mayo de 2013
martes, 21 de mayo de 2013
jueves, 16 de mayo de 2013
El Plebeyo: Ratón de elefante de Giovanni Collazos
El Plebeyo: Ratón de elefante: . Tuviste miedo, tus ojos envejecian con los nudillos, viste el horizonte en sueño y no sabías peinarte un diente de leche se escondía...
El Plebeyo: Piel de cocodrilo
El Plebeyo: Piel de cocodrilo: . Dánzame la lluvia que el amor es piel de cocodrilo un fusil apuntando a los devotos desnudos oscilan en las paredes en las flores que...
Neorrabioso: LO PEOR ES CUANDO TERMINAS LA PINTADA Y LA PARED N...
Neorrabioso: LO PEOR ES CUANDO TERMINAS LA PINTADA Y LA PARED N...: Después de que Iratxe me dejara prometí no escribir jamás el nombre de otra mujer en mis poemas y mucho menos pintarlo en las paredes, ...
miércoles, 15 de mayo de 2013
EL DIA DE LA CREACION.-
Ese dios que tiene tantas caras, y por eso tantos dudan de si existe o no. Que tiene el semblante de greñas con flores de
Walt Witman, que te mira desde la tapa de un libro sobado. El tufo de sudor a
madalena del vello púbico más negro de toda esta civilización, enrocada en rotativas e ideologías
electrónicas. Forrada de ojos ciegos de mirar solo eclipses, como
lo harían los peces martillo, desde
sillones enmoquetados. Que no
necesitan idear estratagemas desde esa altura, para seguir su
vuelo parapente. Heredado
en torno a las
carencias de todo lo que huele a sal,
polvo sin talco, y fiebre de correr a por
un nido de gorrión cantor.
Ese dios que te mira desde los ojos de la actriz mas rubia y
angelicalmente delgada e inocente, para decirte que está dispuesta a engañarte, con toda clase de demonios de los divanes subterráneos, quizá solo mentalmente, que es la peor manera posible de engañarte, para esa clase de mujer. Pero que te dice que tu eres el
rey de su desván, y que ese es vuestro cielo.
Ese dios que puede estar algún día, en la ermita atestada de
calor humano, guiada por un sacerdote con greñas barbudas, de las que algún día
asome por descuido algún capullo de lagartija, con pulso de ratón miope. Ese lugar que quizá acoja cánticos sureños,
como de espíritus que se han sentido esclavos
tanta vida, como cabe en una galaxia de dudas, incluso las de ciertos
patriarcas. Dará a luz el rayo donde aparezca esa alma, virgen de virtudes
dudosas, matriz del desván de tu reino, donde un grito de estrella, dormirá
las tinieblas de los caminos, pisoteados por la inercia.
ALVARO PÉREZ
GOOD BYE WENDY.-
Wendy, cuanto te quise,
me quería casar contigo, cuando todavía recordaba
los himnos de la primera comunión.
Wendy, tanto te amé, que te confundí con una madre,
y madres , no hay mas que una:
en las cosas del amor
matar dos pájaros iguales con un tiro,
es un birlibirloque de mago despistado.
Wendy, cuanto te quise, cómo miraba tus tetas
por encima del escote,
como premio a cuidar yo de los niños
perdidos, como dos padres tu y yo,
jugando a padres de niños perdidos,
que estaban mucho mejor perdidos.
Como yo lo hubiera estado, tan divertido,
sin tener que aguantar, tu cara de alférez.
Pero yo, con un lío tremendo, era padre de ellos
y a la vez tu hombre y tu hijo.
Era padre de mis hermanos, un incesto mental
de neurotismo inaguantable.
Wendy, cuanto te quería cuando me cantabas nanas.
Esas nanas tan grandes,
que parecían un san Bernardo borracho.
Wendy, cuanto te eche de menos,
cuando te convertiste en hamburguesa, y te zampe de un mordisco.
Pero qué paz Wendy, qué paz, qué sosiego,
tener tu sabor entre mis dientes,
y darme cuenta,
de que solo había estado enamorado de una vaca:
tan pesada, y encima sin cuernos.
APHU
2013
Wendy, cuanto te quise,
me quería casar contigo, cuando todavía recordaba
los himnos de la primera comunión.
Wendy, tanto te amé, que te confundí con una madre,
y madres , no hay mas que una:
en las cosas del amor
matar dos pájaros iguales con un tiro,
es un birlibirloque de mago despistado.
Wendy, cuanto te quise, cómo miraba tus tetas
por encima del escote,
como premio a cuidar yo de los niños
perdidos, como dos padres tu y yo,
jugando a padres de niños perdidos,
que estaban mucho mejor perdidos.
Como yo lo hubiera estado, tan divertido,
sin tener que aguantar, tu cara de alférez.
Pero yo, con un lío tremendo, era padre de ellos
y a la vez tu hombre y tu hijo.
Era padre de mis hermanos, un incesto mental
de neurotismo inaguantable.
Wendy, cuanto te quería cuando me cantabas nanas.
Esas nanas tan grandes,
que parecían un san Bernardo borracho.
Wendy, cuanto te eche de menos,
cuando te convertiste en hamburguesa, y te zampe de un mordisco.
Pero qué paz Wendy, qué paz, qué sosiego,
tener tu sabor entre mis dientes,
y darme cuenta,
de que solo había estado enamorado de una vaca:
tan pesada, y encima sin cuernos.
APHU
2013
ROPA CAMINANTE.-
Hacías en los kebabs
buñuelos de celuloide,
y me enseñabas a
interpretar el lenguaje
de las iluminadas musas
espectrales,
con tus palabras de
niño incomprendido.
Escribías a rachas de
vendavales cornuallescos,
y me dabas a leer
historias increíbles,
que estaban contadas con idioma de chaval.
Desde que dejaste
áulicas escuelas, no leías
nada más que los ojos
de tus trenes.
Y por tu foco mágico de móvil súperocho,
Captabas la realidad
con ojos de nube fantasma.
Estuvimos aparcados entre coches de star system,
y tu les sacabas las
fotos más guapas,
mas locas,
para halagar su
vanidad de cuatro ruedas bien peinadas.
Un día nos negó, una
monja de guardia en parque,
el derecho,
nuestro derecho,
a inmortalizar
vidas locas que corrían como chuchos
de jauría animada.
Nos alejamos como
Vagabundo, el perro de Disney,
y el gato callejero
en que yo me convertí,
pues nos acusaban de ladrones de almas y sonrisas.
Tú me ibas convenciendo de que no merecía la pena
discutir con gente
apegada a su rareza,
empeñada en ordenar , como
girar, al mundo .
Y nos perdimos en
nuestro reino de bobos sencillos,
mirando todo a cuatro patas,
como gorriones que quieren comer fresa helada,
como héroes sin
placa, sin hinchada.
Sin esbeltos compañeros de éxito
a los que dar un capón, por no saber sonreír a un niño,
y no saber que un
vencejo es un pájaro
que nunca se está quieto, porque sabe que no es nadie,
y que solo basta con
volar por uno mismo
para decir adiós a las
mentiras.
De APHU para
Javier Landa
2013-05-09
jueves, 9 de mayo de 2013
EN EL MAR QUE OLVIDA
Eres un mar y un
campo de rosas cantadas,
eres unos labios que
saltan con alas
de Pez Volador.
Cantando en la guitarra
tu voz de sirena,
sones que
pierden a los guerreros de bronce,
con palabras de ola,
con espuma de sexo en
que meces la noche.
Cuándo te fuiste, de día
o de sueño,
cuando surgio el olvido en
nuestras caras de ojos entreverados.
nuestras caras de ojos entreverados.
Qué fue tu cuerpo de flauta,
entre dos asombros,
qué de tu voz animosa diciendo
“adelante”,
a un naufrago de los caminos.
Sí, hubo tus pierna de gacela de mar, saltamontes
de peña en peña,
conversando en tus voces.
Sí, hubo un antes y un ahora, y en medio nada,
y ahora nada, nada
que te nada.
Y si ahora intento nadar hacia ti, como uva grana,
es por beberte mientras
me bebes,
y olvidarme dentro de ti, olvidarme que soy mío.
Solo por acordarme, solo,
nadando en ti, donde estoy,
sin importarme de donde vengo ni adonde voy.
De APHU a Olaia
2013-05-09
miércoles, 8 de mayo de 2013
BELLEZA (¿ROBADA?) , en la rodada.-
Salí de casa con cierta prisa,
aquella media tarde de primavera, pues ya me había escaqueado varios días de mi
obligación de hacer algo de ejercicio. Quería olvidarte y no
quería. También a ratos pensaba en una amiga marroquí. Bajé por la escalera
principal, y siguiendo una rutina habitual en mí desde niño, miré por una de las
ventanas que daban al patio interior. Al ser un piso alto, se divisaba
claramente el cielo, y al dirigir mis ojos hacia arriba, me salió una exclamación
del alma:- “Vaya por dios, otro día sin una maldita nube, y sin visos de llover”.”Otro
día sin oír tu voz”, pense despues. Aunque en realidad
yo no sabía si la oía o no , porque tu voz estaba siempre conmigo desde
que la escuché la primera vez. Todo un desierto azul se extendía impoluto en
lo alto, sin una mancha que lo violara, virgen y nuevo como un bebé que
renaciera cada día y nos adormeciera con su luz plácida, cansina.
Empecé a andar despacio, y luego progresivamente más deprisa.
Comencé por correr en los pasos de peatones, que cada vez duran menos en verde,
y son un acicate para salir de nuevo corriendo, como un tiro. Tenía una energía desconocida en mí,
aunque no tan exagerada como en la anterior ocasión, y menos todavía que el antepenúltimo
día de ejercicio. Normalmente iba al Retiro a correr, pero ese día tenía que ver
unos libros para mi hermano, para un proyecto de negocio con el que soñaba
ilusionado.
Cada vez iba corriendo con más soltura, alternando con
momentos de descanso en que andaba deprisa, o me paraba en algún escaparate que
me llamaba la atención. Luego volvía a la faena con más ganas, con los músculos
más calientes y engrasados. Corría como a golpes, alternaba la carrera continua
con pequeños esprints, y a veces me figuraba ser una rana, un caballo
desbocado, o un gran saltamontes con larguísimas patas. Llegué a la tienda,
pregunté lo que me interesaba y reinicié el camino de vuelta, desde esa
calle cercana al parque. Al volver a casa me asaltó el desasosiego y la
tristeza de volver a la lucha. De pelear contra la desidia , contra lo que yo
creía fatalidad de pensar en ti como algo que el tiempo iba robando, al irnos añadiendo
años, minutos, segundos, horas, ausencias , silencios. Años que podían
convertirse en distancia peligrosamente, aunque
si manteníamos, si lo lográbamos, una cierta conexión, maduraría nuestra historia como en la cercanía de las cosas conocidas
con las que nos encariñamos. Tan cotidianas, como la luz que entra por la ventana
de amanecida.
Me puse el video de “Amor
Eterno”, esa expresión que tan poco te gusto siempre, y te imagine como una
belleza humana, robada por la casualidad maldita. Sentí un súbito impulso de
llamarte. Era ya una hora invadida por la penumbra. Marqué tu numero, y después
de los toques de rigor, sonó una voz que no era tuya. Quizá tu madre.
—No, es que ha ido a pasear al sitio de casi siempre.
Me volví a vestir como un loco, corriendo esta vez, no por
ninguna afición al ejercicio gratuito, sino por el presentimiento de la
necesidad de encontrarnos.
No vivíamos excesivamente lejos, pero encontré un taxi y
lo cogí.
—A los Bulevares.
Se me hizo un mundo el corto camino. Al ir llegando, le dije
que parase por la zona que ya me era tan
familiar. Baje y empecé a buscar, a buscar más y más, corriendo de nuevo a ratos como un poseso, y a buscarte con la mirada por todas partes. Después de buscarte
tanto, con el afán y el ansia que caben sentirse en muchas vidas, me pareció vislumbrarte
en la luz tibia de la iluminación nocturna. Paseabas embutida en tu abrigo
gris, para evitar el relente de un inicio frio de la primavera, y te cubrías la
cabeza con la boina granate de otras veces. Eras como una aparición, bajo la
luz de las farolas amarillas.
Detuve mi frenesi perseguidor. Te grite algo para hacerme notar. Luego grite tu nombre,
pero no te volviste en seguida. Cuando lo hiciste, sonreías de manera enigmática.
Nos acercamos, tú despacio. Yo, por el contrario, no podía obviar ni retener mi prisa, aunque disimule
algo. Nos abrazamos, no con la premura y el deseo enérgico y a flor de piel de otras
veces. Fue algo más pausado y maduro. Entonces me besaste, como en una caricia silenciosa y dormida.
—Quizá me vaya al Cairo, a estudiar un postgrado de poesía
egipcia. Qué remedio, algo hay que hacer - me dijiste, encogiéndote de hombros.
—Qué casualidad, yo a lo mejor me voy a Marruecos, a estudiar
la avifauna accidental, itinerante y rara. Sobre todo el tejedor de la sabana y
el pájaro obispo negro y fuego.
—Y la verás a ella.
—Que la vea o no, no quiere decir nada. Lo mismo, supongo, que el que tú
puedas ver a cualquier amigo allá en Egipto. Ni siquiera sé si está allí.
En el siguiente momento , nos miramos a los ojos, sabiendo
que era el final de ese encuentro. Porque nuestras miradas se perdían ya volando
sobre la arena. Yo, con el corazón en vilo, ente un oasis y otro,
juntando todos los del gran desierto, desde Mauritania hasta Tombuctú, y luego al otro
lado del este egipcio. Para llegar despues al paraíso de esa ciudad delta ingente, llena de
almas dispuestas a salvar al mundo con su dios, pero que yo no sabía si podrían
salvar lo nuestro, solo con una luz. Con unos cánticos de puesta de sol, que
fueran un himno a lo perdido. A lo que se puede volver a comenzar, desde el
lugar de ninguna parte. Desde donde nacen distintos, los deseos del pasado.
APHU
2013-05-09 de Álvaro
P . H. para
Adriana
martes, 7 de mayo de 2013
MUERAN LAS BRUJAS DE MENTIRA.-
Eras una de esas mujeres que
ponían como excusa
el ser demasiado finas , delicadas, demasiado pañoladas.
Con pañuelos como los de
las brujillas, …brujillas…
dicen ahora las
chicas que quieren Ir de malas:
soy,....... un poco brujilla.
Eras una de esas
mujeres adelantada a su tiempo
en lo de desterrar
neveras a las tierras yermas y huesudas
de la anorexia
esteticista.
Luego, cada vez te
fuiste convirtiendo más, en una
madre-padre,
que es lo que siempre han sido las madres del norte,
como tu madre y su
madre,
y su madre y la madre
de su madre,
y alguna de las
madres con bigote que habéis parido entre todas.
Tradición de
rapsodias bohemias, para ablandar a los niños varones.
Metéis en vuestro caldero, sapos y culebras, para ahuyentar
a las pobres niñas
casaderas, que no suponéis tan obedientes,
como esa postal que tanto venerais,
de la santisima Virgen de la Castración Mental.
de la santisima Virgen de la Castración Mental.
Y todo sigue igual , como la canción de algún cantante
que todas querríais, hubierais querido como hijo.
que todas querríais, hubierais querido como hijo.
Y todo sigue, y va
para peor, para los que os sufren la
frágil angustia
de veros solas,
sin pollitos que os rodeen
en vuestra edad final.
Y todo sigue igual, y
va para peor, porque habéis montado un monstruo,
como un mecano de venganza
y egoísmo, que no querrá saber nada
de vuestras lágrimas
de cocodrilo dundi, que vienen
como el ultimo lobo
-que viene, que viene
el lobo-,
a certificar que todo parecía
mentira, hasta que después de bajar
el telón,
de quemarlo, todo es igual que antes, pero sin banquillo,
de quemarlo, todo es igual que antes, pero sin banquillo,
sin suplentes aleluyas que
eleven tan alicaídas emociones,
tan frágil ánimo, al
lugar que la vida reclamo para sí desde siempre.
APHU 2013
domingo, 5 de mayo de 2013
CONTRA TODOS MIS YOES Y ANTIYOES.-
Verraco cachogordo me hallo,
corsario contra todo lo que me encuentra desnudo
ante venganzas que protejo, como un caiman
a sus dientes, da pájaros para cepillo de sus muertes,
y a los peces mondadores de colmillos, alpiste.
Tanta gordura contra mi mismo, tanta esperanza
cebada con escombros de pasado,
todo eso, todo lo que soy de lo que fui y voy dejando,
como un lastre de mierda:
¡ que las haga crecer, que las abone las flores templadas ¡,
del asentamiento antiversario: versallesco afan, de dar
puñadas a los nombres que no hablaron de mí, ni para mí.
Como estafermo de ladrones que me deje robar,
de sanguijuelas que antoje para sangrarme el victimario,
así anduve tantos años, siglos, edades de dinosaurio,
que en ciertas cosas no supo comprender
el idioma de victoria compartido.
Ahora como y bebo de otros vasos, me alejo de las plantas
que me hicieron odiar plantas gentiles,
botanica de toxicas palabras, para consolar el miedo
de mis dudas.
Para hacerme hijo de muchos otros padres y madres
a los que dar el botellazo contra el que me creía indemne.
Aunque se hicieran acreedores de mis dudas,
de mis tajos de cristal ensangrentado.
Pero qué, que hay que esperar de las botellas
que uno elige mal, por encumbrarse al anonimato
embaucador de admiraciones gestuales.
Por dejar de ser el cacaseno invisible
de todos los Señores del Exito,
de todos los primos hueros de sudores y Manos de rey.
Allá me alejo andando, hacia un camino de humos
y de estiercoles hambrientos de labor.
Allá me voy, a olvidar la memoria Testamentaria
Antigua, de los Dioses iracundos que nublan el sol.
Allá me voy, allá me voy, a donde la ira es mentira
y la verdad es una selva que toca desbrozar.
Allá me voy, buscando mi casa de nadie y de todos,
a burlarme de mi sombra y de mi luz de gas.
A montarme en los trenes que no van por railes,
que no apisonan hierros, que vuelan por el mar.
sábado, 4 de mayo de 2013
ME RECUERDAS…….
Me recuerdas a un androide
que hace una farsa,
hasta del hecho de ser un ligero androide
Frankenstein poeta.
Me recuerdas a alguien
que juega a ser Rick
Deckart
y solo eres el Batti
Terminator de gelatina.
Que tampoco es ni
una mera y burda réplica
de su ansiada perfección de inocente estrella,
más allá de Orión y de Eldorado.
Me recuerdas a una rapaz que se enreda en sus propias garras,
porque nunca
las sintió antes en carne propia,
o fue consciente de
que eran un arma, y no un anillo de Tiphanys.
Me recuerdas a un grano de café en el culo del mundo,
a pesar de que pasas del
mundo, porque eres demasiado buen café,
para el mundo verdadero
y costumbrista.
Me recuerdas a un versificador de
poquedades y desgracias,
de la tristeza y el barrunto
propio,
de los que se cubren la cabeza con las manos,
pensando que les va a caer encima el
meteorito “Tedescubrí”.
Me recuerdas a un ladrón de guante
blanco, de libros y de sueños,
transparente, casi invisible,
con vocación de sombrerero
embaucador trilero y trolero,
con sombrero matasiete,
que va robándote el alma
en cada achuchón psicomágico y
madraza.
Así, como un hombre
que piensa que va por el mundo
repartiendo esos
abrazos que encima, de puro vedetismo, son
tardones,
se hacen los de rogar, para luego fuesen y no hubo nada.
Pero siempre están atentos a llegar últimos,
para dar su toque de estrella, a cualquier
junta de sabios de esas/os,
que van a
iluminar al mundo, con las mayores
vanidades originales.
Me recuerdas a un saltimbanqui bufón, que se ha creído tanto su rol y su
papel,
que está dispuesto a
romper sus ligaduras, y echar abajo todos los puentes
con un mundo tan mediocre, para su intelecto de ex esclavo bachiller,
ex conspirador, ex
alternativo, extranjero de sí mismo.
Me recuerdas a un
hombre que se venga y que se va,
pero que no sabe a dónde
va ni de dónde viene,
ni tú lo sabes,
ni yo lo supe nunca,
porque nadie en realidad lo sabe,
porque nadie en realidad lo sabe,
nadie, donde está tu casa de proscrito de ti mismo.
Me recuerdas a un hombre que desdeña, pero con qué fin,
las pompas y galas del mundo,
solo por crearse una leyenda de psicodelia gestual.
Y para que
rompamos con todo, nos predicas, ”romped con todo,
pues yo soy el todo”.
Y sin embargo tú pareces más bien jefe de secta
de lo incomible,
inencontrable,
inescrutable, incontable, infumable, intragable.
Gracias al dios que
sea,
yo ya no te
escruto hace mucho tiempo,
no te indago, no te pienso,
no te respiro ni una milésima
de segundo de mi vida,
para no perderme en la muerte del alma,
por una tenida espirituosa y vampirista de tu IChing.
Soy igual que un
hombre que piensa de nuevo en el hueco de un silencio,
como antes de caer en redes de buhonero.
Vivo más libre,
incluso para equivocarme,
sin ver tus saltos
mortales de mente.
Tantos saltos para convencer al mundo, para qué,
de que eres,
de que eras y siempre has creído ser
lo mejor y más
vistoso de lo más inexistente.
APHU 2013-05-04
viernes, 3 de mayo de 2013
jueves, 2 de mayo de 2013
Mi padre, en su linea habitual, lleva todo el día sentado, mirando a las musarañas, o leyendo periodicos, y los libros de la historia de su familia. Él es, y se siente, algo corresponsable del destino de España. A mí, España cada vez me la suda más, y mas a la que algunos llaman interesadamente, llaman cinicamente España. Mas que nada porque a los que dicen representar a la España de siempre, a su España inmortal, se la sudamos cada vez mas el conjunto de la población. Ellos no defienden España, sino la coartada que les permite seguir vampirizandonos.
Todo esto me aleja en lo que yo creo, o como creo de mi padre, porque esta España que defienden algunos, con la misma idea anquilosada suya, la veo cada vez más como de carton piedra. Una fantasmada. Fantasmagoría política.
El siempre nos ha querido inculcar que la historia de nuestra familia es muy valiosa, de lo más valioso que tenemos. Yo percibo que me encuentro en un pais, en el cual los que mas medran, son de la tribu de los mezquinos y los aprovechados. Demasiados son ladrones de guante blanco, muy sucios por dentro.
En realidad muchas veces pienso que este hombre, mi padre, que la casualidad de la genetica ha querido convertir en mi progenitor, ha sido siempre un ser que ha vivido en la historia, su historia. Una historia como da y paradisiaca que se ha inventado para consumo propio. Como un fosil mental del pasado. Ha esterilizado cualitativamente (las buenas aptitudes que sin duda ha poseido siempre) por vivir solo y fundamentalmente fuera de él, se su misma esencia como ser. O mas bien por hacer de un afuera que lleva programado, por historia familiar, el centro de su vida.
Yo le voy comprando libros, o en realidad me los compro yo, sobre todo de esa parte de la historia familiar, que él tiene, como si fuera un ladrillo de plomo gigantesco, pesandole y aplastandole su caminar cansino. Luego se los paso a él, porque aparenta aburrirse mucho. Es como un acto simbólico (como los actos poeticos de Jodorowsky) con el que quiero indicar que esa historia de la familia, que para él es una obsesión, se la regalo. Se la cedo, con el racano cariño que el ha dejado y deja crecer entre nosotros. Y se la cedo para siempre. Que viva lo mucho que le quede, y muera tranquilo con ella. Toda completa para él. Yo tomo mi camino. Yo no soy nadie, no tengo historia, no tengo pasado, mi futuro nadie lo ha escrito. No tengo familia, ni pasado, ni futuro, ni nombre evocador de ancestro alguno, ni apellidos de ningun linaje esterilizador. Solo camino por una llanura yerma, preparada para ser abonada por mi espontaneidad, mi espiritualidad sin injerencias de obligado cumplimiento.
Hace un rato me ha preguntado:
- ¿Estás bien, estás preocupado? Te veo muy gordo.
Estos son resquicios de estratagemas neuroticas que caracterizaron su antigua vida oficinista, en la que él veia enemigos por todas partes. Y también de la lucha patologica entre él y sus hermanos, por todas parte urdiendo siempre planes contra él.
Conmigo siempre ha tenido un comportamiento lleno de esa doblez adquirida, aunque parezca un hombre de esos criltalinos, de una pieza. De los que van diciendo que hay que tener ideas claras, pero que mucho mas que claras, suelen ser las que mas le o les convienen, a los de su ideologia mental desviada. Le van mucho los trucos psicologicos. Es muy propenso a las melopeas mentales, y aunque se jubilo ya hace muchos años, sigue con sus trucos dirigidos al encogimiento y apocamiento animico, de la gente que considera enemiga suya. O un peligro latente, o desde los que siente un rechazo dirigido hacia él. Y del que él nunca ha sido capaz de calibrar su responsabilidad.
Despues de su pregunta, que no dejaba de tener un importante aire de capciosidad, he estado por decirle, preguntarle, si él se sentía bien. Algo como:
-¿Te han hecho ya las pruebas esas?.....luego quizá fingir yo una cierta duda,..."Sí, las de esa enfermedad de la edad muy provecta, lo de eso que se llama, ¿como le dicen? Ah, sí, el alzheimer. Te veo mal, con mala cara -seguria diciendole-, y siempre aburrido y metido en casa". Que es lo que me echa en cara a mí. Siempre ha sido especialista en criticar en los demas cosas que sabe inciertas, y que en realidad es él el que no pone en práctica. O en disimular que es un maximo exponente del defecto en cuestion. Pero él cree desde siempre, que su responsabilidad estriba, solo en decirselas a la cara al otro. A nosotros, de los que se sintio "responsable" desde que nacimos. Nunca entendio como suya la frase biblica, "por sus obras los conocereis", a pesar de su aficion a la rutina de los rezos y las misas.
Pero no se lo he dicho. No le he contestado a su pregunta capciosa y torticera, con otra pregunta defensiva y ofensiva a la vez, que pudiera dañar su vanidad de hombre que se piensa superior. Me ha dado rabia en un principio no decirselo, porque ese tipo de preguntas suyas ya son una constante, un vicio de maquiavelismo rustico. Y él sabe de sobra las respuestas. Son meras preguntas retóricas, meros juegos como del niño chinche que siempre ha sido, y al que le ha gustado siempre jugar a hombre duro, polemizador y competitivo. El hombre de supuestas ideas claras, "el que sabe".
Al final no me ha desagradado callarme, porque lo que siento por él en realidad, desde hace tiempo, es una gran pena. También tengo la sensación de que él está reviviendo dentro de sí el caracter de mi madre, siempre pusilanime. Pero lo que en ella era un cariño, mucho mas natural y espontaneo, a pesar de todo lo mal enfocado que estuviera, en él lo observo como una preocupante patología, que se manifiesta en algo superficial y teatrero. Y es todo por querer prevalecer, por hacer morder el polvo al de al lado, ahora con artes de astucia y mezquindad. Antes, cuando tenía la fuerza de la juventud, le bastaba simplemente con el autoritarismo animal.
Todo esto me aleja en lo que yo creo, o como creo de mi padre, porque esta España que defienden algunos, con la misma idea anquilosada suya, la veo cada vez más como de carton piedra. Una fantasmada. Fantasmagoría política.
El siempre nos ha querido inculcar que la historia de nuestra familia es muy valiosa, de lo más valioso que tenemos. Yo percibo que me encuentro en un pais, en el cual los que mas medran, son de la tribu de los mezquinos y los aprovechados. Demasiados son ladrones de guante blanco, muy sucios por dentro.
En realidad muchas veces pienso que este hombre, mi padre, que la casualidad de la genetica ha querido convertir en mi progenitor, ha sido siempre un ser que ha vivido en la historia, su historia. Una historia como da y paradisiaca que se ha inventado para consumo propio. Como un fosil mental del pasado. Ha esterilizado cualitativamente (las buenas aptitudes que sin duda ha poseido siempre) por vivir solo y fundamentalmente fuera de él, se su misma esencia como ser. O mas bien por hacer de un afuera que lleva programado, por historia familiar, el centro de su vida.
Yo le voy comprando libros, o en realidad me los compro yo, sobre todo de esa parte de la historia familiar, que él tiene, como si fuera un ladrillo de plomo gigantesco, pesandole y aplastandole su caminar cansino. Luego se los paso a él, porque aparenta aburrirse mucho. Es como un acto simbólico (como los actos poeticos de Jodorowsky) con el que quiero indicar que esa historia de la familia, que para él es una obsesión, se la regalo. Se la cedo, con el racano cariño que el ha dejado y deja crecer entre nosotros. Y se la cedo para siempre. Que viva lo mucho que le quede, y muera tranquilo con ella. Toda completa para él. Yo tomo mi camino. Yo no soy nadie, no tengo historia, no tengo pasado, mi futuro nadie lo ha escrito. No tengo familia, ni pasado, ni futuro, ni nombre evocador de ancestro alguno, ni apellidos de ningun linaje esterilizador. Solo camino por una llanura yerma, preparada para ser abonada por mi espontaneidad, mi espiritualidad sin injerencias de obligado cumplimiento.
Hace un rato me ha preguntado:
- ¿Estás bien, estás preocupado? Te veo muy gordo.
Estos son resquicios de estratagemas neuroticas que caracterizaron su antigua vida oficinista, en la que él veia enemigos por todas partes. Y también de la lucha patologica entre él y sus hermanos, por todas parte urdiendo siempre planes contra él.
Conmigo siempre ha tenido un comportamiento lleno de esa doblez adquirida, aunque parezca un hombre de esos criltalinos, de una pieza. De los que van diciendo que hay que tener ideas claras, pero que mucho mas que claras, suelen ser las que mas le o les convienen, a los de su ideologia mental desviada. Le van mucho los trucos psicologicos. Es muy propenso a las melopeas mentales, y aunque se jubilo ya hace muchos años, sigue con sus trucos dirigidos al encogimiento y apocamiento animico, de la gente que considera enemiga suya. O un peligro latente, o desde los que siente un rechazo dirigido hacia él. Y del que él nunca ha sido capaz de calibrar su responsabilidad.
Despues de su pregunta, que no dejaba de tener un importante aire de capciosidad, he estado por decirle, preguntarle, si él se sentía bien. Algo como:
-¿Te han hecho ya las pruebas esas?.....luego quizá fingir yo una cierta duda,..."Sí, las de esa enfermedad de la edad muy provecta, lo de eso que se llama, ¿como le dicen? Ah, sí, el alzheimer. Te veo mal, con mala cara -seguria diciendole-, y siempre aburrido y metido en casa". Que es lo que me echa en cara a mí. Siempre ha sido especialista en criticar en los demas cosas que sabe inciertas, y que en realidad es él el que no pone en práctica. O en disimular que es un maximo exponente del defecto en cuestion. Pero él cree desde siempre, que su responsabilidad estriba, solo en decirselas a la cara al otro. A nosotros, de los que se sintio "responsable" desde que nacimos. Nunca entendio como suya la frase biblica, "por sus obras los conocereis", a pesar de su aficion a la rutina de los rezos y las misas.
Pero no se lo he dicho. No le he contestado a su pregunta capciosa y torticera, con otra pregunta defensiva y ofensiva a la vez, que pudiera dañar su vanidad de hombre que se piensa superior. Me ha dado rabia en un principio no decirselo, porque ese tipo de preguntas suyas ya son una constante, un vicio de maquiavelismo rustico. Y él sabe de sobra las respuestas. Son meras preguntas retóricas, meros juegos como del niño chinche que siempre ha sido, y al que le ha gustado siempre jugar a hombre duro, polemizador y competitivo. El hombre de supuestas ideas claras, "el que sabe".
Al final no me ha desagradado callarme, porque lo que siento por él en realidad, desde hace tiempo, es una gran pena. También tengo la sensación de que él está reviviendo dentro de sí el caracter de mi madre, siempre pusilanime. Pero lo que en ella era un cariño, mucho mas natural y espontaneo, a pesar de todo lo mal enfocado que estuviera, en él lo observo como una preocupante patología, que se manifiesta en algo superficial y teatrero. Y es todo por querer prevalecer, por hacer morder el polvo al de al lado, ahora con artes de astucia y mezquindad. Antes, cuando tenía la fuerza de la juventud, le bastaba simplemente con el autoritarismo animal.
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