GOOD BYE WENDY.-
Wendy, cuanto te quise,
me quería casar contigo, cuando todavía recordaba
los himnos de la primera comunión.
Wendy, tanto te amé, que te confundí con una madre,
y madres , no hay mas que una:
en las cosas del amor
matar dos pájaros iguales con un tiro,
es un birlibirloque de mago despistado.
Wendy, cuanto te quise, cómo miraba tus tetas
por encima del escote,
como premio a cuidar yo de los niños
perdidos, como dos padres tu y yo,
jugando a padres de niños perdidos,
que estaban mucho mejor perdidos.
Como yo lo hubiera estado, tan divertido,
sin tener que aguantar, tu cara de alférez.
Pero yo, con un lío tremendo, era padre de ellos
y a la vez tu hombre y tu hijo.
Era padre de mis hermanos, un incesto mental
de neurotismo inaguantable.
Wendy, cuanto te quería cuando me cantabas nanas.
Esas nanas tan grandes,
que parecían un san Bernardo borracho.
Wendy, cuanto te eche de menos,
cuando te convertiste en hamburguesa, y te zampe de un mordisco.
Pero qué paz Wendy, qué paz, qué sosiego,
tener tu sabor entre mis dientes,
y darme cuenta,
de que solo había estado enamorado de una vaca:
tan pesada, y encima sin cuernos.
APHU
2013
No hay comentarios:
Publicar un comentario