ME RECUERDAS…….
Me recuerdas a un androide
que hace una farsa,
hasta del hecho de ser un ligero androide
Frankenstein poeta.
Me recuerdas a alguien
que juega a ser Rick
Deckart
y solo eres el Batti
Terminator de gelatina.
Que tampoco es ni
una mera y burda réplica
de su ansiada perfección de inocente estrella,
más allá de Orión y de Eldorado.
Me recuerdas a una rapaz que se enreda en sus propias garras,
porque nunca
las sintió antes en carne propia,
o fue consciente de
que eran un arma, y no un anillo de Tiphanys.
Me recuerdas a un grano de café en el culo del mundo,
a pesar de que pasas del
mundo, porque eres demasiado buen café,
para el mundo verdadero
y costumbrista.
Me recuerdas a un versificador de
poquedades y desgracias,
de la tristeza y el barrunto
propio,
de los que se cubren la cabeza con las manos,
pensando que les va a caer encima el
meteorito “Tedescubrí”.
Me recuerdas a un ladrón de guante
blanco, de libros y de sueños,
transparente, casi invisible,
con vocación de sombrerero
embaucador trilero y trolero,
con sombrero matasiete,
que va robándote el alma
en cada achuchón psicomágico y
madraza.
Así, como un hombre
que piensa que va por el mundo
repartiendo esos
abrazos que encima, de puro vedetismo, son
tardones,
se hacen los de rogar, para luego fuesen y no hubo nada.
Pero siempre están atentos a llegar últimos,
para dar su toque de estrella, a cualquier
junta de sabios de esas/os,
que van a
iluminar al mundo, con las mayores
vanidades originales.
Me recuerdas a un saltimbanqui bufón, que se ha creído tanto su rol y su
papel,
que está dispuesto a
romper sus ligaduras, y echar abajo todos los puentes
con un mundo tan mediocre, para su intelecto de ex esclavo bachiller,
ex conspirador, ex
alternativo, extranjero de sí mismo.
Me recuerdas a un
hombre que se venga y que se va,
pero que no sabe a dónde
va ni de dónde viene,
ni tú lo sabes,
ni yo lo supe nunca,
porque nadie en realidad lo sabe,
porque nadie en realidad lo sabe,
nadie, donde está tu casa de proscrito de ti mismo.
Me recuerdas a un hombre que desdeña, pero con qué fin,
las pompas y galas del mundo,
solo por crearse una leyenda de psicodelia gestual.
Y para que
rompamos con todo, nos predicas, ”romped con todo,
pues yo soy el todo”.
Y sin embargo tú pareces más bien jefe de secta
de lo incomible,
inencontrable,
inescrutable, incontable, infumable, intragable.
Gracias al dios que
sea,
yo ya no te
escruto hace mucho tiempo,
no te indago, no te pienso,
no te respiro ni una milésima
de segundo de mi vida,
para no perderme en la muerte del alma,
por una tenida espirituosa y vampirista de tu IChing.
Soy igual que un
hombre que piensa de nuevo en el hueco de un silencio,
como antes de caer en redes de buhonero.
Vivo más libre,
incluso para equivocarme,
sin ver tus saltos
mortales de mente.
Tantos saltos para convencer al mundo, para qué,
de que eres,
de que eras y siempre has creído ser
lo mejor y más
vistoso de lo más inexistente.
APHU 2013-05-04
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