sábado, 4 de mayo de 2013


ME  RECUERDAS…….

 

 

Me  recuerdas a  un androide  que hace una farsa, 

hasta del hecho de ser  un  ligero androide  Frankenstein  poeta.

Me  recuerdas a  alguien  que juega  a ser  Rick  Deckart 

y solo eres  el  Batti  Terminator de gelatina.

Que  tampoco es ni una  mera y burda  réplica 

de su ansiada  perfección  de inocente estrella, 

más  allá  de Orión y de Eldorado.

Me  recuerdas a  una rapaz que se enreda  en sus propias  garras,

 porque  nunca  las  sintió antes en carne propia,

o fue consciente  de que eran un arma, y no un anillo de Tiphanys.

 

Me  recuerdas a  un grano de café en el culo del  mundo,

 a pesar de que pasas del mundo, porque eres demasiado buen café,

para el mundo verdadero  y costumbrista.

 

Me  recuerdas a  un versificador  de  poquedades  y  desgracias,

de la tristeza y el barrunto  propio,

de los que se cubren la cabeza con las manos,

pensando que les va a caer encima  el  meteorito  “Tedescubrí”.

 

Me  recuerdas a  un  ladrón  de guante  blanco, de libros y de sueños,

transparente, casi  invisible, con vocación de sombrerero

 embaucador  trilero  y trolero,   con  sombrero  matasiete,

que va robándote el alma  en cada achuchón  psicomágico y madraza.

 

Así,  como  un hombre  que piensa  que va por el mundo

repartiendo  esos abrazos  que encima,  de  puro  vedetismo,  son  tardones,

se hacen los de rogar, para luego fuesen  y no hubo nada.

Pero siempre están atentos  a  llegar últimos,

para  dar su  toque de estrella,  a cualquier  junta de sabios  de esas/os,

que van  a iluminar  al mundo, con las mayores vanidades originales.

 

Me  recuerdas  a un saltimbanqui  bufón, que se ha creído tanto su rol y su papel,

que está dispuesto  a romper sus ligaduras, y echar abajo todos los puentes

con un mundo tan mediocre, para su intelecto de ex esclavo  bachiller,

ex conspirador,  ex alternativo, extranjero de sí mismo.

 

Me  recuerdas a un hombre que se venga y que se va,

pero que no sabe  a dónde va ni de dónde viene,

ni   lo sabes,  ni yo lo supe  nunca,


porque nadie en realidad lo sabe,


nadie, donde está  tu  casa de proscrito  de ti mismo.

 

Me recuerdas a un hombre que desdeña, pero con qué fin,

las pompas y galas del mundo,

solo por crearse una leyenda de psicodelia  gestual.

Y  para  que  rompamos  con todo, nos predicas, ”romped con todo,

pues  yo  soy el todo”.

Y  sin embargo  tú pareces más bien jefe  de  secta de lo incomible,

inencontrable,

inescrutable, incontable, infumable, intragable.

 

Gracias  al dios que sea,

 yo ya no te escruto  hace mucho tiempo,

no te indago, no te pienso,

no te respiro  ni una milésima  de segundo de mi vida,

para no perderme en la muerte del alma,

por una tenida espirituosa y vampirista  de tu IChing.

 

Soy  igual que un hombre  que  piensa de nuevo en el hueco de un silencio,

como antes de caer en redes de buhonero.

Vivo  más libre, incluso para equivocarme,

sin ver tus  saltos mortales de mente.

Tantos  saltos  para convencer al mundo, para  qué,  

de que eres,

de que eras y siempre has creído ser

lo mejor  y más vistoso  de lo más inexistente.

 

 

APHU   2013-05-04

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